Un psiquiatra dice que jugar a WOW es más vergonzoso que ser adicto al porno
11 jun 2008 La noticia la podéis ver completa en el enlace. Lo digo porque quiero profundizar en otra cosa que no sea la mente calenturienta de este supuesto profesional.
De unos años hasta ahora, las críticas al mundo de los videojuegos se han centrado en dos frentes: los contenidos para adultos que pueden pervertir a nuestros queridos infantes y la adicción a los juegos online. El primero se cae por su propio peso porque los videojuegos hace tiempo que dejaron de ser cosa de niños y queda en la responsabilidad de los padres el saber a que juegan sus hijos y que tipo de juegos deben comprarles. En el segundo frente de batalla es donde yo veo el mayor problema. Vamos a ver, me explico.
Es fácil encontrar ejemplos entre nuestros amigos que hablan de un número insano de horas jugando delante de la pantalla a títulos tipo WOW o a FPS. El problema de este tipo de juegos es que no tienen final. No tienen como base una historia con un principio, un desarrollo y una conclusión cerrada. En los FPS nos dedicamos una y otra vez a acabar con el enemigo en un bucle infinito y en los mundos persistentes a subir de nivel y a cumplir una misión tras otra que, cuando llegamos a un tope, son ampliadas con expansiones.
