El cambio climático puede triplicar la proporción de machos en algunas especies de peces
8 ago 2008Hasta ahora se pensaba que en un gran número de especies de peces, igual que en los reptiles, el sexo en los individuos estaba determinado por la temperatura ambiental y no por la información genética. Este mecanismo, que se conoce como determinación del sexo dependiente de la temperatura o TSD, implica que no hay diferencia genética entre machos y hembras, sino que es la temperatura a la que están sometidos los animales durante el desarrollo temprano lo que determina si un individuo será macho o hembra.
En los peces, desde hace años se han ido encontrando evidencias que sugerían la presencia TSD en muchas especies, generalizándose la opinión de que era algo muy común en estos animales. Además, se había aceptado que existían, en los peces, tres patrones de respuesta a incrementos de temperatura: patrón 1, mayor proporción de machos; patrón 2, mayor proporción de hembras, y patrón 3, más machos a temperaturas altas y bajas, y una proporción de sexos equilibrada a temperaturas intermedias. De hecho, las especies con TSD se han propuesto como indicadores fiables del cambio climático.
Ahora, un estudio que publican esta semana científicos del CSIC en PLoS One desmiente esta creencia. Dirigido por Francesc Piferrer, investigador científico del CSIC, el trabajo revela que en muchos casos, lo que se había interpretado como TSD son, en realidad, perturbaciones en la proporción de sexo provocadas por unas condiciones anómalas, pero que la determinación del sexo es predominantemente genotípica. Es más, los investigadores sugieren que en las especies estudiadas el mecanismo TSD de patrón 2 y patrón 3 no existe sino que son 'artefactos', que se han postulado como resultado de los experimentos en laboratorio, que daban esa desviación en la proporción de sexos al someter a los peces a unas condiciones.
